¿Pueden los nuevos medicamentos para bajar de peso reducir la incidencia del cáncer?

Jan 14, 2026By Eileen Rodriguez, MS-AES, Fisiologa del Ejercicio
Eileen Rodriguez, MS-AES, Fisiologa del Ejercicio

Durante las últimas dos décadas, Puerto Rico ha enfrentado un cambio preocupante en su panorama de salud: un aumento sostenido de cánceres directamente vinculados a la obesidad. El Registro Central de Cáncer informó 16,512 nuevos diagnósticos en 2022, con cáncer de próstata liderando en hombres y cáncer de seno en mujeres. De igual forma, los cánceres colorrectales y uterinos continúan aumentando en la isla (Registro Central de Cáncer de Puerto Rico, 2025).

Pero detrás de esas cifras hay una tendencia más inquietante: los cánceres asociados al exceso de grasa corporal están aumentando. Un análisis reciente de la American Association for Cancer Research documentó que entre 2000 y 2022, Puerto Rico acumuló 35,468 diagnósticos de cáncer atribuibles al exceso de peso, reflejando una incidencia de 213 casos por cada 100,000 habitantes, comparado con 193.7 por 100,000 antes de 2017. Las alzas más marcadas incluyen cáncer de tiroides y de riñón (American Association for Cancer Research, 2025).

Con casi siete de cada diez residentes clasificados como con sobrepeso u obesidad, el cáncer ya no es solo un problema genético o ambiental: también es un reflejo de cómo vivimos.

Y aquí entra una nueva pieza del rompecabezas: los medicamentos GLP-1 y otras terapias farmacológicas para la pérdida de peso.

Un estudio recientemente publicado en JAMA Network Open (Brenner et al., 2025) analizó qué sucedería si los adultos con obesidad perdieran apenas un 10% del peso corporal mediante agonistas de GLP-1. El modelo sugiere algo contundente: ese cambio moderado podría prevenir más de 1.2 millones de casos de cáncer relacionados con la obesidad en Estados Unidos para 2050. Los mayores beneficios se proyectan en cáncer de seno y endometrio en mujeres, y en cáncer renal e hígado en ambos sexos.

¿Por qué perder peso podría reducir el riesgo de cáncer?
Porque la obesidad no es solo un exceso de peso: es un estado fisiológico que altera la biología del cuerpo.

Fat diet and scale feet standing on electronic scales for weight control. Measurement instrument in kilogram for a diet control


Los mecanismos mejor estudiados incluyen:
• Inflamación crónica de bajo grado, que promueve un ambiente favorable para el crecimiento tumoral
• Resistencia a la insulina y elevación de glucosa, que alimentan vías de proliferación celular
• Alteraciones hormonales, incluyendo mayor producción de estrógeno en tejido adiposo
• Señalización alterada en el sistema inmune, que reduce vigilancia y eliminación de células malignas

En conjunto, estos procesos aumentan las probabilidades de iniciar, sostener y expandir un tumor.

Dicho esto, las preguntas críticas comienzan ahora.

Aunque los GLP-1 muestran un potencial extraordinario, aún desconocemos:
• Qué sucede cuando los pacientes suspenden el medicamento
• Si el peso perdido se mantiene a largo plazo
• Si existen efectos secundarios acumulativos después de 5, 10 o 20 años
• Si realmente resultan en una reducción sostenida de diagnósticos de cáncer, más allá de modelos matemáticos

En otras palabras: podrían ser una herramienta de prevención… o un alivio temporal.

La realidad es que los GLP-1 no resuelven las barreras sociales y ambientales que están en la raíz del problema: acceso desigual a alimentos saludables, pobreza, falta de tiempo, trabajos sedentarios y carencia de lugares seguros para moverse. Y peor aún, corren el riesgo de crear una brecha entre quienes tienen acceso a estas terapias y quienes no.

Lo que sí sabemos, sin debate, es que la actividad física regular sigue siendo una intervención esencial. A diferencia de la pérdida de peso farmacológica, el ejercicio fortalece el músculo, mejora la capacidad cardiorrespiratoria, regula la inflamación y optimiza la función metabólica incluso sin grandes cambios en el peso corporal.

Large pile of dark blue and golden question mark symbols

En conclusion...

La ciencia sugiere que los GLP-1 pueden convertirse en aliados poderosos para reducir la carga futura del cáncer, especialmente en poblaciones de alto riesgo como Puerto Rico. Pero depender de ellos sin transformar los hábitos y el entorno sería repetir el mismo error de las últimas décadas.

Por lo tanto, la pregunta abierta no es si debemos usar estos medicamentos, sino cómo:

¿Cómo un puente farmacológico hacia estilos de vida más saludables? ¿O como un reemplazo que nos aleje aún más del movimiento, de la prevención y de la educación?

La conversación apenas comienza.


Referencias:

American Association for Cancer Research. (2025, September 18). Obesity-associated cancers may be on the rise in Puerto Rico [News release]. https://www.aacr.org/about-the-aacr/newsroom/news-releases/

Brenner, D. R., Ruan, Y., & Carbonell, C. (2025). Potential impact of Next-Generation weight loss drugs on cancer incidence. JAMA Network Open, 8(9), e2530904. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2025.30904

Registro Central de Cáncer de Puerto Rico. (2025). Informe de estadísticas de cáncer en Puerto Rico, 2018–2022. Departamento de Salud de Puerto Rico. https://rcpr.org/Portals/0/informe%202018-2022%20-%20Espanol%20(2025Julio10)%20Final.pdf?ver=jsgIhm_lQTmx3ueTkSOkkA%3D%3D